Lo que nos pueden revelar los molares temporales: la variabilidad humana desde el pasado hasta el presente.
La evolución del tamaño y la forma de los dientes ofrece una perspectiva esencial sobre nuestra evolución, adaptaciones (dietéticas y de otro tipo) y ontogenia. En el simposio «Dientes pequeños, gran perspectiva: contribuciones de las denticiones deciduas en la antropología biológica», analizamos la variación en los molares deciduos, ofreciendo una visión general del registro fósil y realizando un análisis comparativo con dientes deciduos humanos modernos de la colección Ratón Pérez.
La evidencia fósil sugiere que en los primeros homininos, especialmente en las especies de Paranthropus, los molares deciduos eran generalmente más grandes y robustos, probablemente debido a adaptaciones dietéticas y estrategias de supervivencia. Sin embargo, con el tiempo, el tamaño y la robustez de los molares deciduos disminuyeron. Comparamos estas tendencias evolutivas con la variación observada en una población humana moderna, la colección Ratón Pérez. Presentamos datos de tamaño de 342 primeros y segundos molares deciduos maxilares y mandibulares. Un subconjunto de estos datos está emparejado, ya que los datos dm1 y dm2 provienen del mismo individuo (n = 59), lo que nos permite realizar una serie de comparaciones por pares y análisis de correlación. Observamos que los datos de una muestra de tamaño equivalente a la disponible para los neandertales (aproximadamente 40 individuos no emparentados) reflejan casi los mismos valores que obtuvimos de los 59 individuos emparentados, lo que indica que las muestras fósiles pueden, en circunstancias ideales, reflejar con precisión la variación de la especie en el tamaño de los dientes deciduos. Nuestro estudio de la variación dentro de la colección de Ratón Pérez ofrece tanto advertencias como perspectivas prometedoras sobre las conclusiones obtenidas a partir de pequeñas muestras de datos fósiles.
La evidencia fósil sugiere que en los primeros homininos, especialmente en las especies de Paranthropus, los molares deciduos eran generalmente más grandes y robustos, probablemente debido a adaptaciones dietéticas y estrategias de supervivencia. Sin embargo, con el tiempo, el tamaño y la robustez de los molares deciduos disminuyeron. Comparamos estas tendencias evolutivas con la variación observada en una población humana moderna, la colección Ratón Pérez. Presentamos datos de tamaño de 342 primeros y segundos molares deciduos maxilares y mandibulares. Un subconjunto de estos datos está emparejado, ya que los datos dm1 y dm2 provienen del mismo individuo (n = 59), lo que nos permite realizar una serie de comparaciones por pares y análisis de correlación. Observamos que los datos de una muestra de tamaño equivalente a la disponible para los neandertales (aproximadamente 40 individuos no emparentados) reflejan casi los mismos valores que obtuvimos de los 59 individuos emparentados, lo que indica que las muestras fósiles pueden, en circunstancias ideales, reflejar con precisión la variación de la especie en el tamaño de los dientes deciduos. Nuestro estudio de la variación dentro de la colección de Ratón Pérez ofrece tanto advertencias como perspectivas prometedoras sobre las conclusiones obtenidas a partir de pequeñas muestras de datos fósiles.